Diagnóstico y evaluación

Factores psicológicos, psicosociales y biológicos

Para que el tratamiento del dolor sea eficaz, hay que hacer una evaluación precisa y exhaustiva del dolor.

Como el dolor crónico es un fenómeno complejo, evaluarlo desde una perspectiva biológica unidimensional es insuficiente y con esta técnica no se suele encontrar una explicación completa de los síntomas del paciente. Para establecer un diagnóstico correcto hay que hacer un análisis de los factores psicológicos y sociales además de un examen de las causas biológicas.

Los elementos clave para establecer el diagnóstico son:

  • Realizar una exploración física completa, incluida una evaluación del historial médico del paciente
  • Evaluar la localización, la intensidad, la calidad y el momento de aparición del dolor, así como los factores que lo agravan y lo alivian
  • Utilizar procedimientos diagnósticos específicos, como rayos X o escáneres óseos 
  • Evaluar los factores psicosociales que puedan contribuir al dolor

Herramientas de valoración del dolor

Existen diversas herramientas para identificar y medir el dolor. Para hacer una valoración rápida y sencilla de la intensidad del dolor pueden usarse escalas de dolor validadas. Sus resultados se basan en las respuestas de los pacientes, lo que da a los médicos una buena idea de la opinión que tienen sus pacientes del dolor que sufren. Las siguientes escalas se utilizan muy a menudo en adultos:

  • Escala analógica visual: los pacientes valoran la intensidad de su dolor en una escala en la que en un extremo figuran las palabras “ausencia de dolor” y en el otro extremo las palabras “el dolor máximo imaginable”.
  •  Escala de valoración numérica: los pacientes indican cuánto dolor tienen en una escala que va de 0 (“ausencia de dolor”) a 10 (“el peor dolor imaginable”).

Última actualización:  28 oct 2010